El colonialismo como factor para la radicalización del yihad


Lo que se trata en este ensayo son las condiciones bajo las cuales movimientos islamistas han optado por la vía radical y violenta pese a ser esta la menos favorecida por preceptos coránicos como en el que la fe no cabe la coacción o la pronunciación de Mahoma sobre la mayor dificultad y beneficio que trae a la comunidad el realizar un yihad mayor. Dicho eso, es necesaria la distinción entre le yihad menos, dedicado a la rectitud del espíritu enfrascado en una lucha o esfuerzo en contra del ego y la avaricia. Es por esta vía que se realiza el mejoramiento del individuo lo cual se multiplicaría hacia cada musulmán y por ende la comunidad. Por su parte, la yihad menor es aquel esfuerzo belicoso que se concentra en restaurar definitivamente las condiciones iniciales del islam, es decir: eliminar toda presencia extranjera, desde física e ideológica. Y es por las condiciones políticas del poco más último cuarto de siglo (el colonialismo) que la vía del yihad mayor no goza de tanta preferencia pues se ha evidenciado que los islamismos pacíficos no proliferan además de ser reprimidos por los aparatos de los estados nacionales creados a partir de la hibridación del orden liberal y los preceptos coránicos de gobernabilidad.

Partiendo de la mayor similitud entre los movimientos islamistas proyectados en yihad, independientemente de las distintas interpretaciones y reinterpretaciones del Corán sobre las cuales se sustenten, es el consenso general sobre la situación del islam o de la comunidad islámica quebrantada en estados nacionales. Tal consenso parte de que la sociedad islámica se ha alejado de los preceptos que definen a un buen y piados musulmán, por lo tanto se ha convertido en una sociedad ignorante o yahiliyya.

El consenso sobre la yahiliyya en la que se encuentran deviene de dos explicaciones, que a mi parecer una es producto, imagen o reflejo de la segunda. La primera es en la que se asegura que el islam ha perdido su pertinencia pues su carácter atemporal en verdad nunca se adaptó a las condiciones de la modernidad de los siglos XX y XIX. La segunda, la más tomada como justificación por movimientos islamistas, violentos o no, trata sobre la adopción de costumbres y formas organizaciones e institucionales que no son propias del islam, sino impuestas desde la colonización hasta estos días por las potencias de occidente en un afán globalizar el mundo a su concepto de modernidad.

A lo que se refiere esta segunda explicación para la yahiliyya es la creación de estados nacionales en la región islámica; estados nacionales que ensalzaron la división étnica y laica sobre la originalidad comunitaria del islam: la Umma. Es pues, la Umma ejemplo de carácter política del islam pues dentro de esta comunidad se gestaba un estado islámico. En dicho estado el régimen jurídico, económico y fiscal era aquél dictado por el Corán y no una mezcolanza entre dictámenes coránicos y recetas liberales de occidente sobre cómo ser una nación legítima internacionalmente.

Es por esta hibridación que se ha gestado la inestabilidad política, social y económica de medio oriente y a la que los islamistas se han referido como una yahiliyya. Puesto que la yahiliyya hace más referencia al tiempo previo a Mahomma, es también preciso la utilización de los conceptos de Taimiya sobr el dar al-islam y el da al-harb siendo el primero las tierras del islam y el segundo a las tierras impías.

Puesta la similitude entre la yahiliyya y el dal al-harb y tomando el contexto de Taimiya, se tiene que la solución a esta decadencia es regresar al Corán e interpretar el rigor literal de éste. Es por eso por lo que el islamismo de Taimiya es menester seguir el ejemplo de la Umma pues a partir de ahí se esclarecería el camino en cuanto a las reformas necesarias para la renovación islámica de la sociedad.

Sucede que debido al juego de la interpretación de cada individuo o colectivo islamista sobre el Corán se presentan casos donde la yihad a emprender toma la vía “rápida” de la fuerza para esparcir el punto de vista. Esta opción por la yihad menor se tornaba al maniqueísmo del persa Mani el cual dividía entre fuerzas del bien y del mal. Este aspecto maniqueo llevaba a la conclusión de que todo aquél que no concordara con aquella reinterpretación del Corán para transformar la yahiliyya en dar al-islam era enemigo de Dios y por lo tanto el combate y muerte de aquél quedaba justificada y hasta a veces considerada una obligación del islamista.

Estos islamismos militantes frecuentemente van acompañados de objetivos políticos; pues dada la naturaleza política del islam a través de las enseñanzas de la Umma y el orden jurídico de la sharía. Es pues que tomando esto en cuenta que la vía de la yihad menor militante y maniqueo resultó una respuesta tan convincente para aquellos musulmanes que durante el colonialismo europeo vieron el quebrantamiento de los fundamentos islámicos y la posibilidad de una Umma esfumarse.

Continuando con la relación entre la colonización europea y la popularización de islamismos que se legitiman a través de la yihad menor, es necesario ver los argumentos de aquellos pioneros de la revolución islámica en tanto a los fundamentos del Corán. Comenzando por al-Banna quien parte su islamismo a partir del fracaso de la implementación de los modelos occidental/liberales de estado y administración y locación de recursos. A esta desviación de lo Coránico, al-Banna agrega la invasión y ocupación de los territorios musulmanes por foráneos impíos, justo como Taimiya y los mongoles.

Es esta invasión y ocupación prolongada por la colonización con la cual al-Banna y otros que lo retoman la justificación para unas yihad militantes, puesto que expresa que es obligación de todos los musulmanes repeler al foráneo que se entromete en el panislamismo, así como también ese deber acabar con aquellos musulmanes colonizados o impíos. Esto con el obvio fin de acabar con toda aquella impureza que intervenga con la implementación de la palabra del creador.

Deviniendo de la palabra de Dios en el Corán, el fin último de estos esfuerzos es el de restaurar los valores de la Umma, obviamente según cada interpretación fundamentalista, pero se tiene que destacar esa similitud en cuanto al fin y la causa ya mencionada. Justo como es la coincidencia entre al-Banna y Mawdudi que yacen las causas de la yahiliyya en la fragmentación del panislamismo en estados nacionales laicos que ensalzan la identidad étnica sobre aquella más grande: la religiosa.

Las similitudes entre al-Banna y Mawdudi continúan pues al ser pioneros de la revolución islámica se introduce un aspecto no tan maniqueo en cuanto a la reforma necesaria para la sociedad islámica. A pesar de repudiar la presencia de aquello que represente a occidente, estos islamistas sabían la necesidad de acoplar el Corán a la sociedad contemporánea, independientemente de la colonización. El no maniqueísmo que los posicionó entre el repudio a occidente y no retomar el conservadurismo desemboca en la introducción de la ciencia y tecnologías contemporáneas al islam. Esta introducción de ciencia y tecnología contemporánea al islam fue más una reconciliación, dentro del contexto islámico, entre los fundamentos del Corán y dichos avances de la humanidad.

Aunado al acoplamiento del islam coránico a la contemporaneidad como parte de la revolución islámica está el precepto que indica que el fin último es la reconfiguración del orden social a los conceptos coránicos. ¿Y eso cómo se hace? Para Mawdudi esto se hace mediante el yihad que el islam como una institución o sistema que aspira a lo global. Dicha aspiración global deviene del panislamismo, pues se Mawdudi denomina a los musulmanes como un partido internacional que implementará la revolución islámica la cual decanta en el establecimiento de un orden social justo y equitativo mas no ser uno de corte socialista dada la obligatoriedad de la religión para este proceso político.

Es pues dado el contexto de la revolución islámica que se disciernen los dos tipos de yihad menor: el defensivo y el ofensivo. El ofensivo se basa en la agresión hacia ideales y principios del impío el defensivo es el que garantiza la autodeterminación del mundo musulmán; la libertad y el poder de implementar el modelo coránico.

¿Pero qué fue lo que llevó a la preminencia del yihad menos sobre el mayor? La obvia respuesta es la colonización y la negación que eso se supuso a las formas organizacionales, políticas, económicas y jurídicas del islam. Es pues la colonización del saber la que engendró tal preferencia por las yihad militantes, pues esa colonización del saber se permea dentro de las sociedades colonizadas y es así como surge aquél descontento por la putrefacción de la sociedad musulmana. Brota de dicha putrefacción aquellos regímenes de estados nacionales que al no ser fundamentalmente islámicos reprimen con violencia a los movimientos islamistas, sean violentos o no, pues se presentan como amenazas para el estatus quo poscolonial. Es por esa represión sistemática que los islamismos se tornaron violentos, pues había quedad evidenciado la revolución islámica no podría darse desde dentro, a una manera socialdemócrata por así decirlo, sino de una manera radical y violenta como la mayoría de las revoluciones en occidente también lo han sido. Es por esto que el yihad se vuelve una herramienta para los musulmanes del tiempo que sea, pues se goza de no ser una doctrina universalmente definida por la comunidad islámica. Pese a estar definido entre menor y mayor, el yihad es más víctima del tiempo y de los hombres que habitan en dicho tiempo.

_________________________________________________________


Dejar un comentario